APRENDIZAJE Y SUS ENEMIGOS

Aprendizaje es también habitar las preguntas de vez en cuando. No siempre tener que ofrecer una respuesta.

Aprendizaje, divino tesoro. ¿Alguna vez te sucedió que no sabías algo y que por vergüenza, en lugar de decir: “No sé”, te terminaste complicando la vida?

Hay determinadas áreas en las que nuestra sociedad juzga como negativo no saber. Si esa área es irrelevante para ti, el desconocimiento no te producirá sufrimiento. Esto se debe a que probablemente seas indiferente a ese tema. Por ejemplo, no conozco persona alguna que se angustie por no saber reparar un ascensor.

Cuando lo que no sé es importante para mí, tengo dos opciones: permitir que el miedo se aprisione, o comenzar un proceso de aprendizaje.

Con la primera opción puedo sentirme más segura o seguro al inicio, pero… ¿conoces el dicho “El que no arriesga no gana”? No te arriesgas, pero no aprendes.

En cambio, si te inclinas por la segunda opción, tu valentía te abrirá cientos de puertas a lo largo de tu vida. El miedo suele desaparecer cuando declaramos nuestra ignorancia y damos espacio a lo novedoso. A dichos miedos los llamaremos enemigos del aprendizaje, y suelen variar entre las personas.

¿Cómo podemos identificarlos?

Un primer aspecto a contemplar es que los seres humanos somos «siendos». Posibles barreras que aparezcan en el camino no se deberán a una condición biológica de nuestro organismo, sino a un modo de ser particular de dicho momento.

Entonces, una primera conclusión que podemos sacar es que el modo en que estamos siendo puede ser observado a partir de nuestro comportamiento, Y modificado A CONSCIENCIA.

A continuación dos ejemplos:

No saber decir “No sé”: Como menciono al inicio de este post, este siendo suele abundar entre los seres humanos, quienes en general no estamos preparados para apreciar lo desconocido como algo novedoso, y como consecuencia de ello solemos perder oportunidades. Admitiendo tu ignorancia podrás sembrar nuevas perspectivas y distinciones.

No tengo tiempo: “Mi rutina me lleva puesta/puesto”. El ritmo del día a día te deja sin espacio para aprender. Podrías encontrar decenas de excusas e historias que justifiquen tu falta de oportunidad para hacer aquello que quieres hacer. El tiempo es una dimensión ideal para aprender a asignar prioridades. ¿Qué lugar tiene el ocio en tu vida? ¿Y el estar tranquila/tranquilo? ¿Internet? ¿El móvil? ¿La lectura?

Te dejo a continuación un video que grabé para ampliar este tema, el cual también podrás encontrar en mi Canal de Youtube

Maraña Coaching

Yo en mi trabajo anterior, enmarañándome por no saber responder «no sé» a una pregunta de mi jefe.